Embarazo y diabetes

Las avanzadas técnicas en la asistencia obstétrica y el control de la diabetes han hecho del embarazo y del parto experiencias mucho menos peligrosas para las mujeres diabéticas. Sin embargo, un control estricto de la glucemia es esencial tanto antes como después del embarazo. Las mujeres diabéticas tienen un riesgo mayor de tener niños con defectos de nacimiento. El riesgo se acentúa durante los primeros meses del embarazo. Por lo tanto, si sabe que está embarazada, planea quedarse embarazada o existe una posibilidad de que se quede embarazada, mantenga un control estricto de sus niveles de glucosa en sangre y consulte con su médico.

Embarazo y diabetes

Durante el embarazo necesita que un médico obstetra que entienda acerca de la diabetes forme parte de su equipo de seguimiento. Muchos médicos recomiendan que las mujeres embarazadas controlen sus niveles de glucosa en sangre entre cuatro y siete veces al día. Si está tomando insulina, su necesidad de ella cambiará y su equipo de seguimiento y usted deben colaborar para introducir los cambios convenientes.

También cambiarán sus necesidades nutricionales

Durante los primeros meses del embarazo quizás tenga menos apetito debido a las náuseas. Cuando mejore su apetito, añada calorías suplementarias a su régimen de comidas. Preste especial atención a si tiene que comer algo por la noche para evitar la hipoglucemia mientras duerme. El bebé se alimenta veinticuatro horas al día y algunas mujeres descubren que necesitan comer algo ligero en medio de la noche para evitar la hipoglucemia.

Una preocupación común entre las mujeres diabéticas que están embarazadas es si su bebé tendrá diabetes o no. Si padece diabetes de tipo I, la probabilidad de que su bebé desarrolle la enfermedad es de un 2 %. Si el padre tiene diabetes y usted no, la probabilidad es del 4 %. El riesgo aumenta de forma significativa si tanto usted como el padre tienen diabetes de tipo 1, entonces las posibilidades son de un 25 a un 30 %. Algunos expertos creen que la diabetes de tipo I está relacionada directamente con la dieta de la madre. Para tener una visión acerca de cómo prevenir la diabetes durante el embarazo, consulte el apartado la terapia de Gerson, en la segunda parte.

Otra preocupación común es si el embarazo aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones diabéticas o no

Si padece un trastorno nervioso, un trastorno ocular o una nefropatía leve, probablemente tendrá un embarazo sano si sigue todos los consejos de su equipo de seguimiento. Si sufre retinopatía y se queda encinta, es aconsejable que lleve un seguimiento atento de un oftalmólogo a lo largo de la gestación, ya que la afección puede empeorar significativamente. No es recomendable quedarse en estado si se tiene hipertensión arterial, problemas de corazón o nefropatía en estado avanzado, ya que estos problemas pueden entrañar un grave riesgo tanto para usted como para el bebé.

Autor entrada: Maria Legua