Causas de la Colitis y su tratamiento

Son las inflamaciones del intestino grueso o colon, que casi siempre suelen acompañarse de la inflamación del intestino delgado (enteritis), formando en conjunto la enterocolitis.

Causas de la Colitis.

Las inflamaciones del intestino suelen producir se por acciones microbianas, colaborando una serie de causas que provocan la disminución de las defensas de la mucosa intestinal frente a la agresión de aquellos gérmenes. En este sentido hemos de considerar que existe una variación individual muy grande y que mientras unos individuos poseen constitucionalmente una débil resistencia de su intestino, frente a las causas más banales, otros, en cambio, resisten bien las agresiones. Las transgresiones alimenticias, los enfriamientos, los alimentos en malas condiciones, las irritaciones tóxicas, por diversos medicamentos, y últimamente los cambios en los gérmenes intestinales como consecuencia del uso indiscriminado de antibióticos, pueden ser factores de colaboración en las enterocolitis.

Cuadro clínico.

El cuadro clínico de la colitis empieza bruscamente con diarreas, dolores intestinales, cólicos, malestar general, fiebre elevada, signos de irritación del estómago, náuseas, vómitos, inapetencia.

Los dolores abdominales de tipo cólico son muy característicos. Se presentan en forma intermitente, van acompañados de una distensión por los gases intestinales (meteorismo) y con ruidosos gorgoteos al auscultar el vientre. Las deposiciones son de aspecto distinto, según la gravedad del proceso.

Los casos leves curan en breves días, mientras que los graves se acompañan de ulceraciones en el colon, que pueden durar varias semanas, repercutiendo desfavorablemente sobre el estado general. El individuo puede quedar muy abatido.

Tratamiento de la Colitis.

En cuanto al tratamiento de la colitis aguda, es indispensable someterse uno o dos días a dieta, exclusiva, de agua mineral o infusiones de té. Reposo en cama, y aplicación de calor en el vientre.

Luego se irá aumentando, progresivamente, la alimentación, consistente en una dieta blanda o acuosa: papilla de arroz, sémola, huevos pasados por agua, té, bizcochos, vino tinto. A veces resulta eficaz la dieta de manzanas. El paso a la alimentación ordinaria ha de ser lento. Y si se repiten las molestias y cólicos, volver a la dieta absoluta y al reposo.

Como medicamentos para luchar contra la diarrea recordaremos : el carbón mineral (una cucharada cuatro veces al día, en un vaso de agua), la tintura de opio (a razón de unas cinco gotas diarias); y para combatir las molestias y los cólicos se administrarán antiespasmódicos. En caso de emplear antibióticos se utilizarán: la estreptomicina, la terramicina y la cloro-micetina.

En las colitis crónicas será preciso evitar la retención de heces, mediante lavados intestinales y antiespasmódicos.
En las colitis ulcerosas, lavativas con soluciones de nitrato de plata. Y un régimen dietético que deberá adaptarse a cada caso.

En formas más graves ulcerosas podrá recurrirse a la operación quriúrgica estableciendo un ano contra natura en el ciego, para mantener en reposo la porción intestinal enferma.

Autor entrada: Maria Legua