La dieta proteica o dieta de la proteína no se parece a las dietas tradicionales, las cuales se limitaban a disminuir las calorías a ingerir para perder peso; la dieta proteica se basa en la nutrición cerebral, que consiste en darle al cuerpo los nutrientes que éste necesita, y de ritmonutrición, que supone aportar esos nutrientes en el momento adecuado.

dieta-proteica

Al seguir la dieta proteica conseguiremos perder peso real y sostenible en el tiempo y todo ello evitando el mal humor y la ansiedad que conllevan las dietas tradicionales.

Quizá te pueda interesar: Los beneficios del ejercicio físico en nuestra salud

El objetivo de la dieta proteica es perder peso a expensas de la masa muscular, esto quiere decir que el músculo queda y la grasa no; la dieta de la proteína favorece la ingestión de proteínas (carnes, pescados, huevos) y disminuye (al mínimo) los hidratos de carbono, que son los responsables de la creación de grasas.

El medio por el cual la dieta proteica logra su cometido es por una estrategia médico-estética; es importantísimo que un médico haga el seguimiento de la dieta para conseguir una pérdida de peso adecuada y que el organismo cuente con los nutrientes necesarios para estar sano; en algunas fases de la dieta proteica se requieren complementos alimenticios, lo que hace indispensable la figura del experto.

La ritmonutrición necesaria dentro de la dieta proteica es un concepto que engloba 4 elementos:

La dieta proteica limita el aporte de azúcares y grasas y se lleva un aporte normalizado de proteínas de alto valor biológico que protegen músculos, piel, huesos; para un éxito total es esencial cumplir todas las fases de la dieta (6 en total), que siempre respetan los biorritmos del cuerpo humano; este proceso conducirá, de forma natural, a una reeducación alimentaria a largo plazo.

Cuando hablamos de alimentos, no hay buenos ni malos; lo que hay son interacciones; toda la fisiología humana se organiza mediante ritmos, lo que implica que la gestión metabólica de los nutrientes que ingerimos también sea rítmica; por ello, una alimentación equilibrada debe considerar qué elementos se toman, en qué momento, en qué cantidad y con qué finalidad.

Los aportes micronutricionales que consumimos a diario son a menudo insuficientes y de mala calidad; la ritmonutrición propone una complementación personalizada que permite evitar las carencias y prevenir las compulsiones alimentarias.

Quizá te pueda interesar: Consejos para dormir bien

La dieta proteica regula la ingesta de las comidas según las etapas que requiere el cuerpo; gracias a dos aminoácidos capaces de actuar sobre los neuromediadores que actúan sobre la saciedad, el hambre y los trastornos del humor; se trata de la tirosina (que se encuentra básicamente son las carnes magras) y el triptófano (presente en la clara de huevo, la leche, los cereales integrales, el chocolate, la avena, los dátiles, los garbanzos, y algunos frutos secos), que, ingeridos por la mañana y a media tarde (respectivamente) ayudan a reducir la ansiedad en este tipo de dietas.

Una vez concluida la dieta, se puede hacer vida normal y comer de todo; eso sí, combinando los alimentos correctamente; tarea que se aprende durante el transcurso del régimen.

Contáctanos

No nos encontramos en estos momentos. Pero envíanos un mensaje y te responderemos lo antes posible.

Enviando
o

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?

o

Create Account